Has llegado a la orilla del mar de vidrio,
y tu mirada se pierde en la pureza del agua,
ya que al sumergirte en ella te dará la paz y
la calma de tu mente.
Tu corazón vibra en sintonía con la reconciliación
que tienes con tu guía, mientras el sopla a tu oído
el camino que vas a seguir dentro de los próximos días.
