Los hombres somos simples pensamientos en los sueños de Dios.
La respiración y las palpitaciones de nuestro espíritu son pequeñas
ideas en la mente del Eterno.
Somos sus descendientes.

Los hombres somos simples pensamientos en los sueños de Dios.
La respiración y las palpitaciones de nuestro espíritu son pequeñas
ideas en la mente del Eterno.
Somos sus descendientes.