Despierta, la caminata ya comenzó, y tu no lo has notado.
Despierta, hoy todos compiten y tu vas tras ellos con hambre de tener y poseer,
pero no sabes por que lo haces y el vacío aun permanece.
Despierta, tu actual trabajo no es tu don ni tu talento, pero insistes en eso
porque temes dar un paso para desarrollar tu alma.
Despierta, la vida es ligera, frágil y muy corta, y el tiempo nos abraza solo
para decirnos al oído que el no vuelve atrás.
Mientras haya aliento de vida, mientras te impresiones frente a los pequeños
actos de amor, y creas que tu puedas mejorar, estarás a tiempo
para despertar.
